Si se quiere, se puede

Las buenas intenciones no son suficientes. Las palabras huecas, sin respaldo en la realidad, pronto se agotan. Son las acciones unidas a una visión clara y certera las que dan contundencia y resultados positivos. Si queremos resultados para nuestros pacientes con , para los enfermos lisosomales y muchos que sufren enfermedades que minan las fuerzas espirituales, la salud, las buenas relaciones familiares y la economía del hogar, entonces tenemos que actuar, venciendo el miedo, removiendo la parálisis, la indiferencia y la negligencia.